Los registros de los aspirantes a gobernar Quintana Roo fueron acaso una muestra de lo que sucederá en la elección, en la que Mara Lezama demostró que tiene una abrumadora ventaja, algo que ya predecían varias casas encuestadoras.

Chetumal era la llave maestra y la capital le demostró que está con la Morenista que construyó una carrera política desde abajo y generó un fenómeno que logró trascender Cancún, con lo que lograría ser la primera alcaldesa emergida del polo turístico emblemático de Quintana Roo.

 

 

Por Luciano Núñez

 

“Lo venidero nunca se anima a ser presente del todo sin antes ensayarse y es ensayo es la esperanza”. La frase pertenece al libro “El tamaño de mi esperanza”, de Jorge Luis Borges, quien intentó olvidarse de estos ensayos de su primera época que superaron el olvido, pese a su tenaz desdén, para ser republicados en 1993.

Sin la poesía del gran escritor podemos concluir que la realidad (lo venidero) tiene un esbozo. Es decir: si el registro de candidaturas ante el Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo, fue la muestra de lo que pasará en la elección del próximo 5 de junio, por abrumadora ventaja ganará Mara Lezama, actual alcaldesa de Cancún. Incluso, la candidata chetumaleña Leslie Hendriks Rubio dejó asombrados a propios y extraños con la raquítica muestra de apoyo a su candidatura, que no contó siquiera con la presencia del líder nacional, Alejandro Alito Moreno, quien prefirió que el PRI vaya “mejor solo que mal acompañado”, tal su declaración.

El fenómeno político Mara Lezama

El fenómeno político Mara Lezama es para largos análisis. Sin embargo, a esta altura no se puede decir que su ascenso sea producto de la providencia y la improvisación, todo lo contario. Antes de ser alcaldesa supo conocer de cerca los hilos del poder y fue sumando, desde la base de la política, que es donde está la ciudadanía real, pasando por la mediación con grupos locales hasta instalarse hoy en la política de niveles de círculo rojo federal.

Fue una construcción genuina y que arranca como gestora social desde los medios de comunicación (como locutora de radio y en la televisión) al manejo de pandemia ya como alcaldesa en uno de los momentos más críticos de los que se tenga memoria reciente. Esa esperanza de ser gobernadora tuvo, como decía Borges, varios ensayos y peldaños. No ha salido de la nada.

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Chetumal, la puerta al poder

Ayer, Chetumal vivió un acontecimiento histórico que no se vivía desde la época de las movilizaciones Pro-territorio, el fulgor del mariovillanuevismo o el propio AMLO en el monumento a la Bandera en 2018. Chetumal, se sabe, es fundamental para un triunfo electoral sólido después de que lo demostrara en el 2016 con Carlos Joaquín. Hoy, la realidad política dice que habrá timonazo de “El Cambio” a la «esperanza de Morena». Chetumal ya decidió.

Y en ese envión, tan necesario, tuvo que ver la mano de la alcaldesa, Yensuni Martínez, que demostró lealtad como anfitriona, así como las alcaldesas Mary Hernández, de Felipe Carrillo Puerto y la misma Juanita Alonso, de Cozumel, que conformaron ese 4Tpower de mandatarias tan fundamental y estratégico.

Unidad

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Días atrás el partido mandó un mensaje fuerte desde México que decía que Mara debía buscar la unidad. El resquebrajamiento tenía que ver con la partida del senador José Luis Pech y la posible incorporación de la senadora Marybel Villegas Canché, quien ha jugado fuerte para llegar donde llegó.

En un momento fue la única oposición para el “Gobierno del Cambio” estatal y su voz logró ecos que calaron hondo. Hoy, está nuevamente en la escena política y su construcción, por otros caminos, tiene también su mérito. Supo reinventarse como ningún otro político después de perder elecciones y ser bajada de varias contiendas, como le pasó con la diputación federal por el PAN y la alcaldía pasada por Morena.

Había conformado un grupo político no menor que, días atrás, fue tomando partida por la marea de la alcaldesa de Cancún ante lo inevitable que se presenta su victoria el próximo 5 de junio.

Una gran responsabilidad, la próxima legislatura

Lo cierto es que desde ahora gran parte de las decisiones del partido, pero por sobre todo, las de la conformación del próximo Congreso del Estado, dependen de ella.

Ha anticipado a La Opinión que será un Congreso Moreno. Y el universo Moreno es tan grande y diverso que el análisis para determinar qué rumbo deberá tomar la legislatura deberá ser muy fino, e incluso, radical, si lo que quiere es cambiar el curso de una legislatura que ha dejado mucho que desear en el trienio actual. Necesitará el Congreso dejar atrás las discusiones estériles y de beneficios propios: reelecciones y retrocesos sinsentido, para elevar la discusión política en la consolidación de las dinámicas económicas y sociales del Estado.

Tomando las riendas

Poco a poco Mara comienza a tomar las riendas de campaña, del municipio y el Estado, después de lo ocurrido ayer. Las gráficas muestran el esbozo de la esperanza de Laura Fernández Piña, del PAN-PRD, que dejó el municipio de Puerto Morelos en la quiebra técnica, con contratos para su actual esposo y empleados sindicalizados al vapor; la carrera política de Leslie Hendriks no dio para llevar siquiera en su ciudad natal a un puñado de priístas, y su paso en la legislatura dejó más sombras que luces. Su apellido tiene atrás el peso de la Mega-escultura, las fortunas de grandes latifundios y el muelle de Mahahual, entregado al sector privado para beneficio ad infinitum de la familia Hamui.

Mañana será el registro del senador José Luis Pech, cuya carrera tuvo su punto más alto en la Universidad de Quintana Roo, Uqroo, antes fue secretario de Hacienda y resulta extraño su giro de 180 grados para ubicarse ahora en Movimiento Ciudadano, después de la fallida candidatura de Roberto Palazuelos. Es un viejo Moreno contra la nueva Morena. El tercer candidato reciclado de otros partidos: Fernández Piña antes estuvo en el PRI y Partido Verde y Nivardo Mena, del MAS, antes pasó por el PAN y el PT.

Si la esperanza de ganar la gubernatura se mide por el tamaño de la multitud de ayer, el más grandes esbozo del triunfo es sin dudas el que materializó Mara Lezama.

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* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.  

Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.

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Luciano Núñez es periodista y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, UNCA, Argentina, con postgrado de Opinión Pública por FLACSO. Trabajó en medios de comunicación...