Bajas significativas en el PAN y la votación que hizo ayer el llamado “bloque opositor” de la deuda pública, confirman que todos están buscando la manera de encajar en la 4T.
Por Luciano Núñez
En una entrevista Cristiano Ronaldo decía que no sería quien es si no fuera por Messi.
Lo mismo dijo Roger Federer cuando se retiró del tenis: la aparición de Rafa Nadal lo llevó a otro nivel, y así, toda una generación los ha tomado como fuentes inspiradoras y, sobre todo, superadoras.
Ahora, si trazamos un paralelo en el plano político de QUintana Roo, esa competencia o inspiración, que debería llamarse oposición, lisa y llanamente no parece existir, o es como dice la famosa película: un deseo.
Indicios y más indicios
Semanas atrás hubo un duro cruce entre la dirigente de Morena, Johana Acosta y la alcaldesa de Solidaridad, Lili Campos, y la líder del PAN salió muy a destiempo a ofrecer una tibia declaración.

Peor aún, todo sale a la luz cuando uno de los regidores en Benito Juárez renuncia para irse a los brazos de Morena, al igual que otros militantes del partido azul vinculados a Eduardo Martínez Arcila, ex líder del PAN, que hundió al partido conservador en los peores fracasos electorales, aún siendo parte del oficialismo.

No menos penoso es la salida de Atenea Gómez Ricalde, del PAN, para irse a tomar una foto con la dirigente de Morena, sin dejar de lado la salida del alcalde de Bacalar, José Alfredo Contreras quien, a su modo de ser, pintó su taquería de verde y ni aún así fue aceptado: Oneyda Cuxil fue nombrada días atrás en ese municipio.

Es una retahíla de sucesos penosos que tuvieron como colofón ayer la votación de la deuda pública, que fue aprobada por el PRI, PAN, PRD y MC, como se anunció incluso desde este espacio, porque como refiere el título: la oposición no existe, pero peor que eso, quiere ser parte de la 4T a cualquier precio, cueste lo que cueste y el ridículo que sea. Todo se vale para esta oposición de papel.
Ahora, ¿qué candidatas o candidatos podrán rescatar de este penoso escenario?
En el PRD no ha quedado prácticamente nadie desde el voraz acopio de candidaturas de la familia Mora y su votación que no superó el 3 por ciento.
Pese a ello, ha sido el único partido que puso el dedo en al programa Mujer es vida, donde muchas funcionarias estaban “dobleteando” sueldo. Y el juicio por presuntos actos anticipados de campaña.
Lili Campos, en soledad
Por ahora, la única referente de la oposición que se ha mantenido a flote es la alcaldesa de Solidaridad, Lili Campos, quien ya a estas alturas se dio cuenta de que, haga lo que haga en este barco, deberá hacerlo todo sola. Su partido está más cómodo como aliado incondicional de Monera, con una dirigente como Reyna Tamayo que vota, en su condición de regidora en Cancún, como la más fiel y domesticada morenista.

El PRI ha encontrado en Cozumel un espacio para relamer derrotas y emprender una nueva elección, sin embargo, sigue ahí uno de los causantes de la escalofriante deuda pública durante once años: Félix González Canto y amigos, incluidos un puñado de medios de comunicación que ayudó a fundar, y que hoy, son “golpeadores con consigna del gobierno de Mara Lezama”.
MC
Movimiento Ciudadano no ha reclutado más que figuras refritas de otros partidos: el mismo Morena y el PRD, y su dirigente, el senador José Luis Pech, desde la campaña pasada que no ha hecho pronunciamiento alguno, acaso, como si fuera parte de los actores secundarios de una puesta de escena en la que es mejor dejar todo como está. Pareciera que esperan que Roberto Palazuelos (delincuente confeso) llegue a salvar sus votos o que Marcelo Ebrard de un giro de dramatismo a la campaña de las corcholatas para irse al partido de Dante Delgado.
La coherencia del PT
Y en esa ausencia de voces coherentes, todavía ningún grupo oficialista, ni opositor, ha reparado en profundizar dónde ha quedado el dinero de la deuda pública ¿Es legítima? Uno de sus autores puede seguir siendo referente político y hasta con tintes aspiracionales para una generación de nuevos cuadros.
La dirigencia del PT ha bajado líneas sobre el asunto de la deuda pública y en ese sentido instruyó a sus dos diputados, Hugo Alday y Alicia Tapia, para que no aprueben nada relacionado ni que huela a endeudamiento, y así lo hicieron.

Hay decoro, coherencia y valentía en esa votación, algo que escasea en la política de Quintana Roo, que adolece de una falta oposición que encienda al menos una luz.
¿Es mucho pedir? Porque Morena y el Partido Verde necesitan una oposición que genere una competencia, como la de Cristiano y Messi o Rafa y Roger, pero estamos muy lejos, muy. Menos con estas señales tan agoreras.
