Por Hugo Alday Nieto
El origen constitucional
La primera Constitución del México independiente de 1824 estableció en su artículo 49 que, las leyes y decretos que emanasen del Congreso general tendrían por objeto, entre otras cosas: “Sostener la independencia nacional, y proveer a la conservación y seguridad de la nación en sus relaciones exteriores”[1].
De igual forma, dentro de las facultades exclusivas del presidente de México, en el numeral 110, fracción X de dicha Constitución se señalaba la siguiente: “Disponer de la fuerza armada permanente de mar y tierra, y de la milicia activa, para la seguridad interior y defensa exterior de la federación”.
Por su parte, la Constitución de 1857 facultó al presidente de la nación para disponer de las fuerzas armadas de mar y tierra para la seguridad interior y defensa exterior de la federación[2], situación interesante dado que reconoce la seguridad interior y exterior al igual que la carta magna de 1824, pero señala expresamente a las fuerzas de mar y de tierra, todo ello motivado de las guerras internas gestadas entre liberales y conservadores que dieron cauce al Plan de Ayutla, así como las externas como el intervencionismo de Estados Unidos entre 1846 y 1848, en las que México se vio envuelto.
Ya con la Constitución de 1917 y de conformidad con su artículo 89 fracción VI, donde se facultó al titular del Poder Ejecutivo para “preservar la Seguridad Nacional, en términos de su ley respectiva, y disponer de la totalidad de la fuerza armada permanente para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación”[3].
Dicho lo cual, en una primera instancia se establece que la seguridad nacional se constriñe al ejecutivo federal y a las fuerzas armadas.
Tipos de amenazas
Tal como se especifica por parte del gobierno federal[4], se pueden considerar como amenazas a la seguridad nacional a aquellos “actos generado por el poder de otro Estado, o por actores no estatales, que puede vulnerar de modo particularmente grave las aspiraciones, intereses y objetivos nacionales del Estado mexicano. Las amenazas pueden ser: tradicionales o emergentes”.
En este orden de ideas y acorde a lo dispuesto por diversos organismos supranacionales, la Ley de Seguridad Nacional ha considerado actualizar su catalogo de posibles amenazas a la seguridad nacional de México de la siguiente forma:
- Actividades de espionaje, sabotaje, terrorismo, rebelión, traición a la patria, genocidio, en contra de los Estados Unidos Mexicanos dentro del territorio nacional;
- La interferencia extranjera en los asuntos nacionales que puedan implicar una afectación al Estado Mexicano;
- Acciones tendientes a fomentar o limitar la acción del Estado en materia de delincuencia organizada;
- Actividades separatistas que atenten contra la unidad de las partes integrantes de la Federación,señaladas en el artículo 43 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos;
- Obstaculizar operaciones militares o navales contra la delincuencia organizada;
- Afectaciones a la seguridad de la aviación;
- Atentados contra del personal diplomático;
- Tráfico ilegal de materiales nucleares, de armas químicas, biológicas y convencionales de destrucción masiva;
- Afectaciones a la navegación marítima;
- Financiamiento de acciones y organizaciones terroristas;
- Acciones que contravengan la prisión preventiva oficiosa;
- Violación a las actividades de inteligencia o contrainteligencia, y
- Destrucción o inhabilitación de la infraestructura de carácter estratégico o indispensable para la provisión de bienes o servicios públicos.
Este catálogo de amenazas a la seguridad nacional, contempla las afectaciones o impedimentos al sistema de prisión preventiva oficiosa, aún y cuando la Corte Interamericana de los Derechos Humanos ya ha resuelto que dichas figuras contravienen los tratados internacionales de los que México es parte, y no solo ello, también se contraviene a artículo 1 de la Constitución General de la República.
Sin embargo, de manera expresa el gobierno federal no contempla factores fundamentales que pueden generar riesgos en la seguridad nacional como el medio ambiente, la migración, la piratería y la falsificación, el comercio electrónico, las redes sociales y la pobreza extrema, como señala Jorge Carrillo Olea en su libro “Torpezas de la Inteligencia”.
La nueva agenda se seguridad
De conformidad con la revista de CIDOB[5], para este 2023, además de los temas que hemos mencionado anteriormente, los riesgos se van situar en la inflación, la seguridad alimentaria, la crisis energética, la cadena de suministro, la competición geopolítica global, la descomposición de los sistemas de seguridad y gobernanza internacional.
Sin embargo, en México tenemos una gran área pendiente para determinar los factores determinantes que nos pondrán en riesgo en los próximos meses, retos que al parecer la Secretaría de Relaciones Exteriores parece ser la única instancia federal en comprender, de la mano de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, ya que recientemente, el canciller Marcelo Ebrard en Cancún, señaló la importancia a de atender estos temas emergentes y coincidió con la creación de la Agencia de Seguridad Alimentaria.
Por parte de Quintana Roo, retomar temas de propiedad industrial como denominaciones de origen, las marcas turísticas, la protección de derechos de autor a través de la verificación comercial y el impulsar proyectos como la Ley de Filmaciones y desarrollo Audiovisual, sin duda coadyuvarán para enfrentar los retos de la nueva agenda que ya nos alcanzó.
[1] Cfr., https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/4/1671/35.pdf, Acervo de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM www.juridicas.unam.mx, DR © 2005.
[2] Cfr.- Artículo 85 fracción VI de la Constitución de 1857, http://www.ordenjuridico.gob.mx/Constitucion/1857.pdf
[3] Cfr.- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
[4] Cfr., https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/535129/Amenazas_Riesgos.pdf
[5] Cfr.- https://www.cidob.org/publicaciones/serie_de_publicacion/notes_internacionals_cidob/283/el_mundo_en_2023_diez_temas_que_marcaran_la_agenda_internacional
