Por Hugo Alday Nieto

En uno de los libros más antiguos de la historia, conocido por muchos como la Biblia, se hace mención de diversos libros de evangelistas, siendo Mateo uno de ellos.

En su evangelio, Mateo expresa una idea que nos sirve para describir con claridad a los personajes centrales de este artículo.

En su documento, Mateo señala que Jesús, el mesías, advierte a sus discípulos y los que escuchan el sermón acerca de falsos profetas, a quienes describe como sujetos vestidos de falsa piedad que persiguen llevar a los fieles por un camino de destrucción.

«También guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, más de dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? De esta manera, todo buen árbol lleva buenos frutos; más el árbol podrido lleva malos frutos. No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol podrido llevar frutos buenos. Todo árbol que no lleva buen fruto, se corta y se echa en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.»

En la Segunda Carta a los Corintios, de igual forma se describe a los falsos profetas como ministros de Satanás que se disfrazan como apóstoles de Cristo.

«Porque estos falsos apóstoles, son obreros fraudulentos, transfigurándose en apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. Así que, no es mucho si sus ministros se transfiguran como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.»

Descontextualizadas interpretaciones

La regularidad de la lectura de las Sagradas Escrituras, para acercarse personalmente al conocimiento profundo de Dios, sin sucumbir en caducas o descontextualizadas interpretaciones, evitaría, hasta cierto grado, caer en la manipulación de aquellos falsos profetas que suelen aprovecharse de la ignorancia para satisfacer sus non sanctas intenciones, pero lo mismo sucede fuera del contexto religioso, ya que así como estos sujetos desde el principio de los tiempos engañaron a los menos instruidos para aprovecharse de ellos, en el entorno político y social ocurre día con día lo mismo.

Un claro ejemplo lo podemos palpar en las zonas irregulares de Quintana Roo y del país entero, en donde miles de personas viven sin la certeza de sus tierras, sin agua, sin calles, sin drenajes, sin seguridad, sin luz, sin comercios, sin escuelas y sin los mínimos servicios públicos, debido a que desde el inicio de los tiempos fueron victimas de feroces lobos rapaces que con piel de cordero, se aprovecharon de la necesidad y del desconocimiento de la ley agraria, administrativa y civil, de sus víctimas, para embaucarlos en un problema de tenencia de tierras que ha trascendido décadas.

Hoy, finalmente la cuarta transformación, que en su conceptualización implica también un cambio en la forma de hacer y de resolver, se encuentra trabajando para desenredar la madeja que estos falsos profetas enredaron con mentiras y engaños hace décadas.

Sin embargo, estamos a vísperas nuevamente de procesos electorales en Quintana Roo, y nuevamente los falsos profetas de la regularización prometida, saldrán a las calles a prometer y enredarlos más mediante mentiras de regularizaciones mágicas, siendo este un problema que se resuelve solamente a través del derecho.

Estemos atentos…

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Hugo Alday Nieto es diputado de la XVII Legislatura de Quintana Roo. Es licenciado en Derecho con Mención Honorífica por la Universidad La Salle del Pedregal. Maestro en Derecho por la Universidad Anahuac...