Además de pedir una investigación a fondo por los videos de su hermano Pío, Andrés Manuel López Obrador habló en su Mañanera sobre el futuro del partido que él creó: Morena.

Después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Nación dictaminara la encuesta como método para el recambio de autoridades: que la actual dirigencia de Ramiro Cuellar venía postergando, el pronóstico es que Mario Delgado, hombre de todas las confianzas de Marcelo Ebrard, aliado político de Ricardo Monreal, será el elegido.

Dicen los mensajes encriptados que lo más probable es que Bertha Luján, del primer círculo de AMLO, quede en la Secretaría General para compensar las fuerzas. Este escenario le dio impulso a Marybel Villegas, que es cercana y compañera de Monreal en el Senado; también dio vida a Luis Alegre, que tiene puentes sólidos con Delgado en la Cámara de Diputados. Sin embargo, Mara Lezama, alcaldesa de Cancún, cuenta con el apoyo de uno de los hombres más cercanos a AMLO, Julio Scherer (H), y así la situación por la carrera de las candidaturas sigue su curso rumbo a 2021.

Golpeteo interno

Por otro lado, la elección de la regidora Anahí González en Quintana Roo como líder del partido, da cuenta de la influencia que tiene en este Estado Rafael Marín, el hombre de las confianzas de AMLO en Quintana Roo y encargado del mega proyecto del Istmo de Tehuantepec.

Lo que urge a Morena, nos dicen los telegrafistas, es que se controle el golpeteo interno, debido a que los perjudicados son los propios actores de Morena que se pueden descarrilar. “La ropa sucia se lava en casa”, opina uno de los fundadores del partido Guinda, un trabajo que deberá hacer la nueva delegada Janix Castro Muñoz.