Por Pájaros en el Alambre

La ofensiva del poderoso sindicato de transportistas, encabezado por los taxistas: la de paralizar las ciudades ante el revés que recibieron en los tribunales federales para que Uber pueda operar en un marco legal, tuvo un entretelón que poco se conoce, como en las películas que muestran el trasfondo de los hilos que se movieron, siempre detrás, para que el engranaje principal funcione, en este caso: la seguridad y tránsito libre de las personas.

En ello tuvo mucho que ver la articulación política que existe entre la gobernadora, Mara Lezama y la alcaldesa de Cancún, Ana Patricia Peralta, quienes coordinaron personalmente y con sus respectivos, secretaria y secretario de gobierno, Cristina Torres y Jorge Aguilar Osorio, acciones para que todo transcurriera en paz, en el marco de la libertad de manifestación y tránsito, consagrados en la Constitución.

Hubo, nos dicen, cientos de llamados, mensajes y reuniones para que todo se redujera en una frase de dos palabras: “Saldo blanco”. Nada fácil y debe reconocerse a las autoridades cuando trabajan coordinados para un objetivo común.

Te puede interesar Pájaros en el Alambre | Mala señal para Uber: Ex diputada ligada al Sindicato de Taxistas fue nombrada en la Secretaría de Gobierno