Por estas horas los diputados del Congreso del Estado, sobre todo los que pertenecen al oficialismo estatal, están abogados de lleno a afinar las leyes secundarias de las llamadas Candidaturas Comunes, que ya existen, pero su normativa para ser aplicada estaba vacía en Quintana Roo.

Estas candidaturas permitirán, en caso de que prospere la propuesta, que los partidos puedan hacer alianzas sin entrar en el fondo legal de los acuerdos de coaliciones.

En el fondo, se trata de una estrategia del PAN, PRD, MAS, Confianza por Quintana Roo, para que puedan dar batalla ante el próximo reto electoral a la alianza de Morena, PT y Partido Verde. Una candidatura oficial entre el PRI y el PAN (PRIAN), por ejemplo, sería facilitar el camino discursivo de Morena, que desde hace años ha exhibido esa mancuerna. Particularmente este formato sería aplicado en Solidaridad, Cozumel y Othón. P Blanco.

El porcentaje es la cuestión

La idea central es que, sin llegar a formar una alianza formal, los partidos podrán poner candidatos comunes, pero la incógnita por ahora es el porcentaje.

Mientras en algunos estados llegaron a plantear hasta el 33 por ciento, la idea que ronda en la mesa es que el porcentaje se incremente hasta el 50 por ciento, para así poder postular en cinco municipios este formato de «todos contra Morena».

Con este escenario, los partidos podrían unirse, pero sin figurar en las cláusulas de coaliciones. El problema aquí es que, al parecer, los candidatos únicos no tendrán acceso a toda la pauta de publicidad, sino a la que corresponda al partido que postule.

En caso de que los diputados de Morena aprueben esta reforma, estarán entregando en ese momento algunos municipios donde, de acuerdo a los registros de la última elección, perderían con la sumatoria de todos los partidos del nuevo oficialismo, al que se integraría el PRI.