Por Pájaros en el Alambre
Cancún, Quintana Roo. A poco de la toma de protesta del presidente, Andrés Manuel López Obrador, cuando todos esperaban las señales hacia el gobernador Carlos Joaquín, que había llegado por las siglas del PAN-PRD, hubo sorpresas.
López Obrador primero dijo tibiamente que era un buen gobernador; después, ya en el tránsito del gobierno y las elecciones, dijo que era “un demócrata”.
Tiempo después opinó que había trabajado mucho por Quintana Roo, “nos ayuda mucho”, calificó en plena pandemia.
Pero la señal más clara de AMLO (con la que desarticuló el famoso GOAN, integrado por gobernadores del PAN) fue la designación de ex mandatarios del partido azul y del PRI a embajadas y otros cargos, que devino en la pregunta: ¿invitará a Carlos Joaquín?, quien había presidido justamente la GOAN.
Que nos siga ayudando
En julio pasado apenas adelantó el presidente que hablaría con él para, “convencerlo de que nos siga ayudando” en el Gobierno Federal, sobre todo, en un área que el gobierno federal no ha sabido explotar en todo su rango de oportunidades: turismo, donde Joaquín ya fue subsecretario federal, y además, diputado federal en esa comisión.
Días atrás el gobernador se desmarcó de las siglas: PAN-PRD, dado que ciertamente fue invitado externo para competir contra el PRI, partido que lo relegó de la contienda, pese a acuerdos pactados en el proceso 2010.
Ayer declaró que sí aceptaría una invitación para integrarse al Gobierno Federal, pero aclaró que aún no hay nada.
Además de turismo, se ha comentado que podría estar en Fonatur, desde donde ayudaría mucho a Quintana Roo en proceso de obras de gran calado, en plena sintonía con el gobierno de AMLO, algo que muchos amarranavajas del partido guinda no han querido ver.
