Al estilo de “más vale pedir perdón que pedir permiso”, desde el gobierno federal avalan poner en marcha un proyecto en el que mediante microorganismos reducirán la presencia de sargazo en las costas de Quintana Roo, y más adelante, para medir si no genera afectación al ser humano, encargarían los estudios de laboratorio.
La empresa Playa Xhero, especializada en la recuperación de playas, presentó la propuesta que consiste en capturar microorganismos del mar, someterlos a un proceso de sinergización para fortalecerlos y luego, devolverlos al océano y de esta manera, “los hace capaces de degradar al sargazo y generar fauna y flora marina de manera natural”, aseguró Joel Escalante López, director general de la empresa.
No fue presentado ningún estudio científico ni cuenta con autorización ambiental pero fue respaldado por Arturo Abreu Marín, delegado del gobierno federal en Quintana Roo, quien se autonombró “padrino” de esta empresa y aclaró que no recibe beneficio económico.
Consideró que por el recale de sargazo en la costa de Quintana Roo existe una emergencia, por lo que primero debe ponerse en marcha este proyecto y luego, encargar a una universidad los estudios del agua necesarios y sin contemplar la participación de las dependencias federales como Semarnat, Profepa o la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, porque para ellas “en su librito” (normatividad) establece que está prohibido.
“Ya que está aplicado (el proyecto), hacerle el estudio del agua, que no sean ellos (las dependencias ambientales), (sino) que lo haga una institución, ya sea una Universidad o el Politécnico… ellos pueden constatar que el agua no contamina al ser humano, si tú te metes ahorita con el sargazo tienes qué comprar 20 cosas para quitarte la picazón”, aseguró.
Durante el paso de “Wilma” en 2005, el presidente Vicente Fox Quezada autorizó la reconstrucción de hoteles sin necesidad de realizar una Manifestación de Impacto Ambiental, aunque sí mediante los respectivos avisos, a fin de acelerar el reinicio de operaciones de los centros de hospedaje.
Abreu Marín recordó que sin esta excepción a la regla, no hubiera podido darse la recuperación del sector, por eso insistió, que aunque la Semarnat, Profepa y la Conanp le insisten en que la normatividad establece que no debe permitir el uso de maquinaria para la recolección de sargazo, los desoye por considerar que es una situación de emergencia.
“Si le pedimos permiso a Semarnat, Conanp, Profepa, conste que son delegaciones federales, qué bueno que ahora me toca coordinarlas, pero sencillamente, si sacamos permiso como cuando vino Wilma, todavía estaría todo el norte de Quintana Roo sin pedir permiso”, aseguró.
