Cancún, Quintana Roo.- Puntuales a la cita llegaron el escritor y periodista Luciano Núñez y el expresidente municipal en Benito Juárez, Gregorio Sánchez Martínez a la audiencia de vinculación a proceso en el Poder Judicial de la Federación en contra de éste último por la probable comisión del delito de plagio y por atentados a la libertad de expresión.

Araceli Andrade, abogada del periodista, explicó que en caso de que el Juez vincule a proceso a Sánchez Martínez, podría determinar que éste acuda cada 15 días a firmar, no salga del estado, o ambas medidas para que el exfuncionario se quede en el estado hasta que concluya el juicio. O en caso de que no lo vinculen, dijo que apelarían.

 

“No es sólo un tema de autoría, que no es poco, de su obra, sino que está relacionado con amenazas y atentados a la libertad de expresión”, señaló la abogada.

En noviembre del 2017, Sánchez Martínez presentó en Cancún el libro “Injusticia Protegida” bajo el sello de Proceso, que de acuerdo con el periodista y director de Grupo Pirámide, Luciano Núñez plagia contenido del libro que comenzó en 2010, concluyó en 2012 y lo registró en 2013 ante el Instituto Nacional de Derechos de Autor (Indautor) con el título de “El beso de Judas”.

 

Al hacerse pública la denuncia por plagio, en respuesta Sánchez Martínez, entonces regidor en Benito Juárez, amenazó al comunicador y por ese hecho, el 25 de enero de este año, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo concluyó que cometió delitos en contra de libertad de expresión y solicitó a la administración municipal en turno emita una disculpa pública y pide también que se imparta un curso a los funcionarios de alto nivel sobre libertad de expresión, que aún están pendientes. De esta manera, tiró por tierra los señalamientos de Sánchez Martínez de que se había dado “carpetazo” al caso.


En Quintana Roo han sido resueltos los casos a favor de los periodistas Lydia Cacho, demandada por difamación por el empresario Kamel Nacif Borge; Pedro Canché, quien fue detenido injustamente en la administración de Roberto Borge y quien fue liberado al final de su gobierno y recibió una disculpa pública de la actual administración; y recientemente, Amir Ibrahim Mohamed, amenazado por el empresario Carlos Mimenza Novelo, quien fue condenado a ocho meses de cárcel.

“Es un gran avance para el periodismo y para los periodistas de Quintana Roo y el país, toda esta serie de actuaciones de la justicia en un marco tan obscuro para México, el hecho de que haya una causa como la de Lydia Cacho, como la de Pedro Canché y como la de Amir Ibrahim, está marcando un parteaguas en la defensa de los comunicadores”, aseguró, Luciano Núñez.