No termina el suplicio para la familia de Gustavo Kaleb, el pequeño de 11 años que fuera alcanzado por una bala perdida mientras se encontraba durmiendo en su hamaca. Este miércoles por la noche, en el hospital, falleció a causa de una herida fatal en el pecho, lo cual dejó un halo de consternación que ha alcanzado a propios y extraños.

Originarios de Frontera, Tabasco, la familia del menor llegó hace 10 años a esta ciudad, y hoy consideran la posibilidad de no volver después de darle sepultura al pequeño Kaleb en su tierra natal. “(Su abuela) dice que ya se va, que ya le quitaron a un nieto y que ya para qué se va a quedar aquí”, indica Karen Gallegos, tía del pequeño.

Es ella quien habla con los medios de comunicación, pues los padres de la criatura ya cargan con el calvario de las averiguaciones, las denuncias y el velorio, a lo que habrá que sumar los gastos funerarios de trasladarlo a Tabasco, que ascienden a 16 mil 500 pesos, el presupuesto más económico que encontraron, ya que cotizaron otros hasta en 30 mil pesos.

En busca de ayuda

“Nos cobran más barato pero nos dieron hasta el día de hoy para liquidar esa cuenta. Lo van a traer al domicilio de mi tía (abuela del menor) y aquí lo vamos a velar, va a haber un servicio (religioso) y lo trasladarían mañana”, apunta la tía Karen.

Por lo anterior, proporciona un número de tarjeta en Bancomer (4152 3134 0109 8970), para que algunas personas de buen corazón apoyen con lo que sea su capacidad económica.

Las instancias gubernamentales dijeron estar limitadas porque se trata de un traslado, “que solo apoyarían si el niño se velaba aquí mismo”, comenta la tía Karen, quien hizo un viacrucis de dependencias. Los partidos políticos tampoco le ofrecieron algo concreto y algún candidato intentó hablar directamente con la mamá, pero ella no estaba disponible.

Según investigó con los vecinos, la oscura calle fue testigo de cómo llegaron en un carro, bajaron a alguien en la banqueta y comenzaron a dispararle; una de esas balas atravesó la ventana, rasgó la tela de la cortina y se encontró con el pequeño descansando en su hamaca, no jugando en la calle, como contaban las primeras versiones.

“Era un niño durmiendo en su hamaca, sin deberla ni temerla le pasa esto”, concluye sin poder evitar que se le quiebre la voz.

Se despiden del pequeño

Por su parte, a través de un comunicado en Facebook, padres de familia y maestras de la escuela primaria Guadalupe Victoria lamentan la muerte de Gustavo Kaleb, quien cursaba el quinto grado en dicho plantel, ubicado a dos cuadras de la unidad deportiva “Toro Valenzuela”, entre las avenidas Francisco I. Madero y Miguel Hidalgo.

“Hoy se viste de luto y dolor el hogar que fuera del pequeño Gustavo, un niño que asistía todos los días a su escuelita primaria y que hoy su cuerpo inerte reposara en sus exequias ante la tristeza y el temor de todos sus compañeritos de salón, la comunidad escolar y especialmente de muchos padres de familia que hoy sorpresivamente descubren que sus hijos no están seguros ni en sus propias calles, ni en sus propios hogares”, refiere el texto.

Sus palabras están cargadas de una sed de justicia, hablan de la inseguridad, de estrategias fallidas, de los constantes robos a transeúntes que hay en la zona y lanzan un exhorto a las autoridades.

“(…) hacemos una respetuosa petición al gobernador Carlos Joaquín que le exija resultados urgentes a todos los integrantes de las fuerzas del orden, muy especialmente al señor Alberto Capella que vive rodeado de vehículos blindados y escoltas fuertemente armados para protegerlo, a diferencia del pequeño Gustavo que hoy será velado ante las lágrimas de sus deudos y sus compañeritos que no volverán a verlo”, finaliza el comunicado que circula en redes sociales.