A un año de que inició el movimiento «Sélvame del tren«, habitantes de las comunidades mayas de la península de Yucatán rechazaron una vez más la construcción del Tren Maya por los efectos negativos que generan el relleno de cenotes, la devastación de la selva y que dejaría sin agua a millones de personas. Además de la presencia del crimen organizado.
Desde la Ciudad de México, en una conferencia a distancia, activistas y habitantes de Calakmul, Campeche; y Bacalar en Quintana Roo, explicaron que el 22 de marzo de 2022 comenzaron este movimiento para frenar las máquinas que devastaron la selva en la Riviera Maya.
Y aunque presentaron 10 amparos, como en el caso del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, cinco están congelados y solicitarán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que los otros 5 los descongelen.
Despojo de tierras
Aldair Cruz, habitante de Bacalar, exhortó al gobierno federal a suspender el proyecto y desmilitarizar la zona ya que los efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Guardia Nacional fueron enviados para proteger al Tren Maya y no a la población. Pidió también el cese del despojo de tierras.
«Hay levantones, asesinatos, desaparición de personas, de periodistas, gente de la comunidad, (los militares) no cuidan a las poblaciones, es una violencia», dijo Cruz. Además, de que señaló que se prevé la contaminación de la laguna de Bacalar.
Raquel, también originaria de la zona maya de Quintana Roo, dijo que el tren ni es maya y no es el único proyecto, sino que viene aparejado con la construcción de otros, como la creación de granjas porcícolas, hoteles y empresas inmobiliarias.
«(Me dicen): no prosperas porque no quieres la modernidad. No la quiero si mata el agua y las medicinas, las plantas y árboles que crecen en determinadas partes. Nosotros vivimos de medicina natural, del agua y árboles», dijo tras indicar que el relleno de los cenotes equivalen a dejar ciega a la madre Tierra.
Prioridad a la vida
Pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador bajarle a su tono a la campaña en contra de las personas que no quieren el proyecto y que le dé prioridad a la vida, a la salud… y al agua, a la que está matando por su terquedad al insistir en construir el tren. Y preguntó: ¿por qué tanto afán de matar la península, de despojarnos de nuestras tierras, de lo que nosotros vivimos?, que dejen de engañar a la gente».
Nicolás Moreno Jiménez, originario de Calakmul, dijo que la consulta pública sobre el proyecto no fue en su lengua nativa y el desarrollo del Tren Maya ha generado que la comunidad se divida en quienes están a favor y los que están en contra, son discriminados.
Cadena humana en Pto. Morelos
En tanto, el activista José Urbina, indicó que un total de 9 millones de árboles han sido talados para permitir la construcción del Tren.
Y al igual que otros participantes de la conferencia invitó a la población a participar este sábado a las 11 de la mañana en la cadena humana en Puerto Morelos para insistir en que el proyecto no continúe.

