- Don Elías Avilés Euán, fue un pionero de Cancún, cuya vocación como boticario le permitió cuidar y sanar a los primeros pobladores de esta ciudad, hasta que el 23 de diciembre de 2021 falleció a consecuencia de una neumonía.
- Su hija, María del Socorro, montó un altar para recordarlo y dice que la gente todavía lo busca por sus milagrosas recetas.
Cancún, Quintana Roo. Una farmacia de la avenida Yaxchilán fue por años el «hospital» al que acudían quienes padecían alguna dolencia, para consultar directo con Don Elías Avilés Euán quien, con un amplio conocimiento como boticario, era el «doctor» que sanaba y curaba.
Ampliamente conocido, sobre todo por los primeros pobladores de Cancún, Don Elías es recordado como «El Doc«, pues siempre lograba aliviar a los que acudían a él, ya sea por un «coctelito» para sanar la gripa, por una inyección «sin sentir el piquete de la aguja», o para aconsejar cuál medicina tomar según la enfermedad.
«Don Elías, donde usted se encuentre, siempre lo honro y le agradezco que nos haya cuidado a los primeros pobladores de Cancún. Fue usted un pionero que creció con nosotros y con esta ciudad; fue nuestro doctor, cuando no había doctores en Cancún», dice agradecida doña Diana Patricia Aragón Gómez, quien añade que Don Elías la salvó en muchas ocasiones, curándola: «fue mi doctor muchas veces; ahora tengo 62 años y lo recuerdo con mucho cariño».

El boticario que sabía más que los doctores
María del Socorro Avilés, hija de «El Doc», sigue los pasos de su padre y, desde hace 7 años, labora en la misma farmacia de la Yaxchilán, donde tomó fama por el boticario que «sabía más que los doctores, con milagrosas recetas y que curaba de todo».
«La gente lo sigue buscando, porque por 40 años ayudó a la gente; muchos no saben que ya falleció y preguntan por él, por eso puse su fotografía junto a un altar, para que esté junto a la Virgen», indicó.
Don Elías falleció a los 81 años de edad a causa de una neumonía. Su cuerpo ya no está presente, pero su legado perdurará por varias generaciones y muchos hoy están sanos y vivos, gracias a sus conocimientos. Descanse en paz.
