En las calles e instituciones de Cancún es notoria la ausencia de las mujeres que se sumaron al Paro Nacional convocado por colectivos en protesta de los feminicidios y con la exigencia de que los gobiernos tomen acciones para detener la violencia de género.

Organismos como el Ayuntamiento de Benito Juárez muestran poca afluencia de gente, incluso en áreas como Tesorería, donde hay una mayoría de trabajadoras.

Igualmente, las oficinas de regidores, donde también despachan mujeres en su mayoría, lucen casi vacías y los pocos empleados lucen aburridos y sin mucho qué hacer.

La Universidad del Caribe, institución de educación superior con la mayor matrícula de Cancún, luce con poca gente a pesar de que una buena parte de los alumnos y profesores sí asistieron a clases.

Al sondear entre los docentes, destacan, por ejemplo, casos en los que a pesar de que llegaron 10 alumnos en un salón de 30, solamente faltaron tres hombres, lo cual evidencia la predominancia de las alumnas en esta institución.

Otros prefirieron dejar que sus alumnos asistan a la serie de proyecciones de pláticas sobre feminismo que se están dando en el Auditorio principal de la Universidad, dado que no es posible avanzar con el temario y muchos de los hombres decidieron no asistir porque la mayor parte de sus clases son con profesoras.