Playa del Carmen, Quintana Roo.- En el municipio de Solidaridad, la Red de Víctimas Quintanarroense denunció una serie de casos de madres víctimas de violencia vicaria, quienes además de soportar el rechazo de sus hijos por la manipulación de sus exparejas, en muchos casos tienen que enfrentar las decisiones judiciales en contra.
Ariadna Song Anguas, fundadora de dicha organización, anunció el apoyo y respaldo a la huelga de hambre de Grisel Balderas, quien está sufriendo de violencia vicaria y criminalización desde el año 2020.
“(Balderas) fue denunciada mediante un testimonio falso y la criminalizaron por ejercer violencia familiar en contra de su menor hijo, cuando ella tenía la sentencia, mientras quien sustrae y retiene al menor en contra de su voluntad, de forma violenta, es su progenitor, que además hoy se encuentra vinculado por el incumplimiento del pago de la pensión alimenticia”, declaró.
Incluso, señaló que la misma Balderas levantó una denuncia por violencia familiar desde el año 2013 por violencia familiar contra el progenitor y ex pareja, causó a Grisel nunca fueron atendidas.
“Estamos ante un juicio con la posibilidad de que el Poder Judicial del Estado de Quintana Roo condene de forma injusta a una madre que lo único que ha hecho es solicitar que le devuelvan a su hijo. Esta huelga de hambre es una protesta pacífica. Es una medida desesperada”, dijo.
“Este 10 de mayo no hay nada que celebrar. Solicitamos a la ciudadanía a la sociedad que se une a la lucha porque los hijos y las hijas de estas madres víctimas de violencia, vicaria necesitan de su apoyo.
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Durante la protesta, también se dio a conocer el caso de Blanca, quien su hijo discapacitado y menor de edad, está con su agresor, quien la insulta y agrede en el Centro de Convivencia Familia, así como el caso de Terciali, cuya hija se encuentra resguardada en la Procuraduría de la Defensa de Niñas, Niños y Adolescentes y la Familia del DIF del municipio de Solidaridad.
“Pero también compartieron su testimonio las mamás que han logrado recuperar a sus hijos e hijas, como Ceci y como Daisy, quienes aún sufren la violencia del agresor, que no cesa”, agregó la entrevistada.
Son Anguas consideró que este 10 de mayo, Día de las Madres, no hay nada que festejar, pues hay cientos de madres víctimas de violencia vicaria, las cuales muchas de ellas son revictimizadas en los juzgados.
