Cancún, Quintana Roo.- El Informe Legislativo 2018 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) no tiene desperdicio y está lleno de datos reveladores, por ejemplo, hay mil 24 diputados locales, repartidos en las 32 entidades del país que no transparentan el ejercicio del dinero que se les asigna año con año.
En el estado de Quintana Roo el presupuesto por diputado es superior al del Congreso de la Unión, de 16.9 millones de pesos.
El IMCO explica que “el uso indebido de recursos públicos por parte de las legislaturas en diversas entidades, una mala planeación del gasto y la asignación discrecional de capital humano al interior”, son algunas de las prácticas que en lista en su estudio que hacen que se derroche dinero sin cifras transparentes y de forma discrecional.

Este gasto que se realiza en el Congreso de Quintana Roo como en otros Congresos locales se debe a que “realizan” labores que no les corresponden como el otorgamiento de apoyos sociales, además de que no rinden cuentas claras de cómo usan todo el dinero que se les asigna. La Legislatura de Quintana Roo gasta 80 millones de pesos para ayuda social sin que se explique en dónde, cuándo y cómo, pero sobre todo porqué.
El Congreso de Quintana Roo es de los más caros: 440 millones de pesos al año a comparación de los otros congresos que cuestan 150 millones de pesos.
Los diputados locales ganan 120 mil pesos nominalmente al mes, además de bonos, viáticos, vales de gasolina y recursos para apoyos sociales; asesores que cobran 80 mil pesos y 500 empleados en el Congreso entre intendencia y otros puestos.

El estudio del IMCO destaca que en México hay diputados locales que invaden funciones que les corresponden a los gobernadores, hacen uso indebido de recursos públicos, realizan una mala planeación del gasto y asignan de manera discrecional los presupuestos y el capital humano al interior de los congresos estatales.
El Informe Legislativo 2018 destaca que 25 congresos locales destinan en promedio un 14 por ciento de su presupuesto en “ayudas sociales”, realizando una labor con la que invaden las funciones que le corresponden al gobierno estatal. Por ayuda social, los 25 congresos ejercieron mil 915 millones de pesos en 2017, “en tareas ajenas a atribuciones parlamentarias”, menciona el análisis del IMCO.
El análisis legislativo estipula que la invasión de las funciones de los gobernadores por apoyos sociales se da porque la ley no habilita a los congresos locales a dar despensas, juguetes, ofrecer fiestas, brindar apoyos económicos o, incluso, a construir obra pública.

Diputados ricos y pueblo pobre
En México ser diputado local puede rendir más frutos económicos que ser gobernador.
En promedio, un diputado local le cuesta al erario 11.7 millones de pesos. La mayor parte del presupuesto de los congresos se va en el pago de salarios y las prestaciones correspondientes a los servidores públicos que ahí laboran. En promedio, todos los congresos gastan un 22 por ciento en pago de servicios básicos, oficiales, comunicación y de viáticos; este rubro es el segundo al que más se destinan recursos.
El IMCO destaca que si los congresos estatales destinaran 3.5 millones de pesos por año, como ocurre en el estado de Puebla, el ahorro por las labores que realizan estos poderes locales implicaría un ahorro de 10 mil 503 millones de pesos.
El IMCO sostiene que en 2018 las legislaturas locales tendrán un cargo al erario de 14 mil 481 millones de pesos.
En Quintana Roo, no se puede conocer en realidad cuánto gana un diputado local ni las demás compensaciones por que no se desglosa esa información. Es decir, no es transparente.

