Noticias Pirámide, Chetumal.- jóvenes del albergue albergue «Felipe Carrillo Puerto» perteneciente al movimiento Antorcha Campesina en Chetumal, rechazaron estar siendo explotados para obtener dinero para esta organización.

En conferencia de prensa realizada en las instalaciones del albergue, el profesor Julio Cesar Romero Aniceto, explicó que la colecta pública se realiza como una serie de actividades económicas para poder solventar los gastos de seis centros educativos de nivel básico que no cuentan con subsidio económico por parte de la Secretaría de Educación Pública ni de ninguna otra instancia gubernamental.

Por lo que calificó estas acusaciones como una campaña mediática con tintes políticos en contra de este movimiento.

Y es que Antorcha Campesina ha sido una de las organizaciones sociales que más se ha logrado posicionar en Quintana en beneficio de sus integrantes al aterrizar recursos, con el apoyo de sus diputados federales, para abatir el rezago de vivienda, pavimentación de calles, entre otras demandas de la población.

Esta no es la primera ocasión que los estudiantes del albergue son objeto de represión por parte de las autoridades violentando sus derechos humanos.

En junio pasado, una veintena de estudiantes fueron detenidos por elementos policiales con el argumento de que no podían botear porque esta actividad no esta permitida y los colectores daban mala imagen.

Hecho que indignó a la organización al ser considerado como reprobable y una clara violación a la ley, puesto que la Constitución Mexicana indica que todos tienen derecho a una educación digna y gratuita, pero el gobierno no cumple con esta obligación.

Por su parte, Fernando Ortiz González de 15 años de edad y estudiante de primer semestre del Colegio de Bachilleres Plantel Uno, dijo que en los últimos tres años ha costeado sus estudios boteando en los semáforos de la ciudad y con apoyo de la agrupación quien le ha ofrecido techo y alimentación.

Dijo que son muchos que proviene de familias pobres que no han podido acceder a las becas económicas debido a que son limitadas, mientras que quienes sí lo han hecho reciben apoyos mínimos que no alcanzan para cubrir las necesidades de un mes.

“Nunca se me ha obligado, lo he hecho por voluntad propia, así me he sostenido por tres años, estas acusaciones son injustas ya que nosotros y nuestro padres sabemos para que se usa el dinero de las colectas, nos cusan de que nos explotan pero lo hacemos por voluntad propia, lo usamos para nuestros gastos, se gastan alrededor de 20 mil pesos a la semana entre pasaje, comida y otros gastos de materiales y demás pero esa parte no la ven, la realidad es otra, vamos a colectar para sobrevivir”, añadió.

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