Advierten fiscalistas que las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) son las más susceptibles a entrar en contacto con negocios que compran facturas para simular aumento en sus gastos de operación y de esa manera pagar menos impuestos. Pero a partir de que inicie agosto, las auditorías serán más frecuentes y las sanciones pueden llegar de los tres hasta los seis años de cárcel.

Yamile Dávalos Rosillo, gerente de facturador contable en Facturador.com explica que las Pymes son muy vulnerables a entrar en tratos con Empresas Deductoras de Operaciones Simuladas (EDOS) sobre todo, porque varias creen que como son pequeñas no cuentan para el fisco.

“En el SAT saben que a México lo hacen las Pymes, y es a ellos y su contabilidad, a quienes les van dar estricto seguimiento. Otros contribuyentes no se preocupan de llevar sus cuentas en orden pues suponen que si en 5 años no les ha llegado el SAT ya no lo hará, pero se equivocan”, precisó.

Como experta su recomendación es verificar de manera constante el portal del SAT porque ahí aparece el listado con las empresas que tienen operaciones simuladas o de quienes timbran facturas de algo que nunca se dio y de entrar en negocios con ellos, las facturas que emiten no solo no son deducibles, sino que hasta pueden resultar cómplices de una actividad ilegal.

También deben tener la capacidad de llevar sus  CFDI 3.3 y contabilidad en orden para que sus ingresos reportados coincidan con los estados de cuenta bancarios, y que no tengan errores, como deducciones que no cumplan con los requisitos fiscales.

En caso de que los pequeños negocios entren en operaciones con una simuladora, lo más recomendable es deslindarse de ella, e incluso sacar de la contabilidad como deducible esas facturas, dijo Dávalos Rosillo.