Para el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, es importante revisar los montos que recibe cada partido político, sin embargo, habría que tener cuidado en “no cerrar demasiado la llave” porque podría propiciarse que busquen este financiamiento “en donde no queremos que lo busquen”.
“En México, como en otras partes del mundo, el financiamiento privado no es filantropía, y quien financia la política es porque tiene intereses”, apuntó el consejero, quien se remitió al caso de Estados Unidos, donde no existe el financiamiento público y los capitales privados dominan la política, consideró.
Aseguró que el financiamiento público ha servido para equilibrar las condiciones de las campañas políticas y que todos los institutos tengan la misma posibilidad de acceder al poder por la vía de las urnas. Recordó lo ocurrido en las elecciones de 1994, cuando el 85 por ciento de los gastos de campaña fueron ejercidos por un solo partido político.
En este sentido, destacó que en los últimos cinco años ha habido un índice de alternancia del 60 por ciento en los comicios de todos los niveles de gobierno, es decir, que la posibilidad de que el partido que ganó en las elecciones anteriores vuelva a ganar en las siguientes, se ha reducido. Ejemplificó con el caso de Quintana Roo, donde se ha visto que los ciudadanos “premian o castigan las acciones de gobierno”.
Desaparecer Oples, complicado
Respecto al tema de la austeridad, una de las propuestas que ha sonado a nivel federal es la posible desaparición de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), sin embargo, para el consejero esta es una opción que resultaría bastante complicada, ya que la labor que realizan estos órganos terminaría siendo absorbida por el propio INE.
“La desaparición no es inviable, pero no es sencillo, si desaparecen, habría que refundar el sistema electoral mexicano” afirmó.
Según Córdova Vianello, la problemática se centraría en que el propio Instituto tendría que crecer, lo cual implicaría mayor personal, procesos y presupuesto, por lo que el ahorro sería mínimo. Lo que sí se podría reducir sería el financiamiento público que se da localmente a los partidos políticos, que en ocasiones asciende al 70 por ciento del presupuesto del OPLE.
Apuntó que el INE ha propuesto esta alternativa, además de la instauración de las urnas electrónicas, que si bien requiere una inversión inicial, podría representar un ahorro de hasta 3 mil 500 millones de pesos por cada elección.
Por lo anterior, el consejero indicó que si se quiere ahorrar dinero, se consideren cuatro factores: no nulificar la autonomía de las autoridades, no poner en riesgo los elementos que inyectan certeza a las elecciones, no quitar la condiciones de equidad, ni ejercer nada que ponga en riesgo la pluralidad política del país.
