Encapsulado en su burbuja de comodidad e indiferencia pese al problema de inseguridad en Cancún, el presidente municipal de Benito Juárez, Remberto Estrada Barba, se niega a colaborar con las autoridades federales para contrarrestar los hechos violentos y enfrentamientos armados que tienen aterrorizados a los residentes de este polo turístico.
Al cuestionar a la Coordinadora Estatal de la Policía Federal en Quintana Roo, Selene Anabel Nava Gutiérrez, aseguró que se requiere de una mayor participación del Ayuntamiento de Benito Juárez en las acciones de combate a la delincuencia.
“Estamos haciendo una reevaluación, tenemos una pieza importante que es la autoridad local, necesitamos que colabore para identificar propiamente los focos rojos, además de identificar propiamente con la reestructuración con la asignación de puestos por parte de la Policía Municipal de Cancún”, dijo.
De la misma forma, no descartó la posibilidad de haber elementos de esta corporación vinculados con los grupos delictivos que operan en la zona norte del estado.
Derivado de la poca colaboración del alcalde benitojuarense, la PFP trabaja con la Policía Estatal Preventiva para afrontar esta problemática.
