Una investigación realizada por el Diario de Quintana Roo denuncia que la estatua de Don Andrés Quintana Roo, que fuera removida de la sede del Congreso del Estado, habría colapsado al momento de su traslado, por lo que estaría rota en tres partes, además de que se encuentra, «bajo un techo de lámina que sirve para proteger lujosos automóviles, no un tesoro cultural e histórico de incalculable valor como este, lo cual, invariablemente, resulta a todas luces reprobable».
El columnista Fernando Olvera escribió en su espacio de la mencionada casa editorial: «La “brillante” idea del diputado Humberto Aldana Navarro, de construir una cafetería en el Congreso del Estado, so pretexto de que es una añeja demanda de las y los trabajadores del recinto legislativo, no sólo es descabellada y violatoria de la Ley, sino que constituye una grave afrenta a la identidad, a las raíces y a la gran riqueza cultural de las y los chetumaleños».
En otra parte de la columna se lee: «Las piezas en cuestión, incluida la cabeza del reconocido héroe de la Independencia de México, al cual le ‘volaron la nariz, fueron envueltas en lonas de plástico y colocadas ‘estratégicamente’ detrás de un improvisado muro de bloques, cubierto por otra lona, que a lo lejos parece ser la estatua completa acostada. Sin embargo, la realidad es diferente y sumamente indignante».
Además de Olvera, diversos columnistas, Grupo Pirámide y una Asociación de Arquitectos han criticado severamente la obra de una cafetería, por la cual fue removida la figura emblemática del insigne abogado que da nombre al estado de Quintana a Roo.
Tales voces han coincidido en señalar al expresidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Politica (Jugocopo), Humberto Aldana, como el responsable el maltrato a la historia y los espacios públicos.
