Playa del Carmen, Quintana Roo.- El padre de la familia de X (Se omite su nombre por seguridad) recibió este fin de semana una llamada que pudo cambiarles la vida. A través del número telefónico 9842339013. Una voz de un hombre le hablaba con rudeza, y le exigía una cantidad millonaria de dinero a cambio de liberar a su esposa que había sido secuestrada. Debía de entregar el dinero en horas. A partir de ese momento la comunicación fue intermitente y siempre violenta.
Las horas que vinieron fueron de angustia para ese caballero.
Casi de manera simultánea, los mismos malhechores llamaron a su esposa para decirle que su hija había sido raptada y que exigían una cantidad cuantiosa de dinero, incluso le reprodujeron una grabación con una voz de mujer que la víctima interpretó como la voz de su hija rogándole por auxilio.
Con amenazas, los extorsionadores mantuvieron a la pareja con la línea ocupada para evitar que se comunicaran entre sí o con otras personas y así mantener el engaño. A ambos les exigieron un depósito al número de cuenta 4152313436208909.
Una de las víctimas se comunicó al 911. Al recibir el reporte, la Policía Municipal implementó un operativo de inteligencia y búsqueda que resultó en la localización efectiva de la señora, quien ya iba a efectuar el pago por el supuesto rescate de su hija. En seguida, la policía municipal ubicaron al padre y esposo de la víctima con el fin de impedir que éste realizara el pago exigido.
Con apoyo de la Policía Municipal, la pareja se comunicó con su hija, misma que confirmó que se encontraba a salvo y nunca estuvo secuestrada.
La extorsión telefónica, en su modalidad de secuestro virtual, es una práctica común de la delincuencia que se aprovecha del miedo de sus víctimas para robarles. Ante ello, la Dirección General de Seguridad Pública y Tránsito exhorta a la ciudadanía a no responder al número 9842339013 y solicitar ayuda al 911 si reciben alguna llamada de otra línea con amenazas de esta índole, de la misma forma se alerta sobre la cuenta bancaria 4152313436208909 supuestamente utilizada para extorsiones telefónicas.
Ahora falta que atrapen a los malhechores.

