El exdiputado de Quintana Roo, Roberto Erales se pronunció respecto al incendio que devastó en días pasados a dos hoteles de Holbox y dijo que esta situación se debe, sobre todo, a la sobresaturación de construcciones, deficientes servicios públicos y al abandono que ha tenido la isla por varios sexenios.

«Creo que es un aviso para que las instituciones públicas se comprometan con la sociedad de un lugar turístico que deja muchos recursos, muchas divisas y que es conocido en todo el mundo y cada vez va perdiendo su imagen, ya que de cada 10 turistas que vienen, alrededor de siete manifiestan ya no volver», indicó.
Tres siniestros en seis meses
Recordó que en aproximadamente seis meses ha habido tres siniestros de este tipo, siendo el de hace unos días el de más graves consecuencias, dado que en la isla no hay personal de bomberos que enfrente este tipo de situaciones: «esta situación la salvó el pueblo de Holbox que participó en sofocar el fuego y también la gente de los negocios que ofrecieron sus extinguidores».

Ennumeró los múltiples problemas que tiene Holbox como la situación de basura en las calles, la falta de movilidad, los cables de energía eléctrica sobresaturados, además del problema de salud pública latente por no tener un centro de salud adecuado y con buen servicio a la población y turistas.
«Hay que meter orden, hay una gran anarquía en Holbox, las calles están invadidas de mesas, no hay control en la circulación, la movilidad es complicada», comentó.

El exlegislador emitió un diagnóstico sobre el tema en el que comenta:
«Holbox se ha convertido en una de las atracciones más importantes para el turismo mundial, uno de los destinos más solicitados y exitosos de los que hay en Quintana Roo, y ello ha significado desde luego, un gran movimiento de la economía municipal y estatal, además de pasar a ser una fuente de divisas muy necesarias para el país. Este éxito tan notable en apenas una década, ha transformado radicalmente tanto a la isla, como el estilo de vida de sus habitantes, en principio para bien, pero también ha traído consigo una serie de problemas que no están siendo atendidos adecuadamente, y que necesitan soluciones muy diversas en el corto plazo».

Aunado a ello, aseguró que el destino enfrenta una crisis de infraestructura, ecología y economía, que requiere una urgente intervención de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, en un esfuerzo conjunto que permita resolver la compleja problemática que ha surgido, a raíz de una crecimiento desordenado, acelerado, y en los hechos carente de regulaciones y de vigilancia.
Infraestructura insuficiente
«La infraestructura de la isla es a todas luces insuficiente e incapaz de resolver la demanda de la población local y de los negocios hoteleros, gastronómicos y de servicios, lo cual ha llevado a condiciones críticas de sobredensificación tanto de personas como de construcciones, de manera que la isla está bajo una fuerte presión demográfica, mucho más allá de sus posibilidades territoriales incluso», se lee en el documento.

Sin sistema de saneamiento
Dijo que adicionalmente hay que considerar que se carece de un sistema de saneamiento adecuado, sin drenaje ni posibilidades reales de contar con este servicio, dado que la isla apenas rebasa la línea del mar, y cualquier excavación mínima se llena de agua enseguida. En este sentido, añadió que el manejo de las aguas negras es deficiente e irresponsable, y buena parte de los negocios de hotelería y gastronomía derraman sus aguas servidas al mar sin control y sin sanción alguna, lo que ha causado serios problemas de contaminación que han llegado al manto freático de la isla.
Tiradero a cielo abierto
«La recolección de basura ha mejorado paulatinamente, cierto, pero el problema es que toda esa basura sigue acumulándose en un tiradero a cielo abierto, insalubre por definición, que filtra constantemente escurrimientos y lixiviados al manto freático de la isla, además de generar malos olores que, bajo ciertas condiciones de viento y clima, llegan fácilmente a la zona habitable y turística”, dijo el ex representante. Para quien se debe pensar en un tipo de basurero moderno, tecnificado, “que no contamine y que, incluso, pudiera ser aprovechable económicamente”.

En su diagnóstico enumera que para la población local, el turismo ha significado un vuelco radical en su estilo de vida. “La pesca como actividad económica prácticamente no existe más, al grado de que hoteles y restaurantes traen productos marinos de otros estados para abastecer sus cocinas. Los pescadores de antaño son ahora personal de servicio en los hoteles, meseros, camareros, albañiles o cualquier otro trabajo de bajo salario en el ámbito del turismo, ya que los puestos de dirección o jefatura, se reservan para personal que llega de otros estado e incluso de otros países, y desde luego, a este contexto aún hay que sumarle que el costo dela vida se ha disparado muy rápido, con base en el encarecimiento de la vivienda, los insumos y los servicios”.
Conclusión
Para Erales este es un resumen muy breve de la complejidad de los problemas que afronta la isla ahora mismo y que demandan soluciones urgentes, “porque al calor de la recaudación y los ingresos municipales, estatales y federales, la regulación se ha convertido en un mero trámite de pago de permisos para casi cualquier cosa que se quiera hacer, sin tomar en cuenta el delicado equilibrio ambiental de la isla, que por otra parte ya ha sido seriamente afectado”.
Propuesta
Por lo anterior, propone revisar de manera urgente la infraestructura urbana, “es apenas una manera adecuada de empezar a resolver, pero es muy necesario hacerlo cuanto antes, porque la presión a que se somete al destino, anuncia problemas que pueden revertir el éxito turístico, tan rápidamente como surgió», advirtió.
