25 terrenos forman parte de la investigación de la federación por ventas irreguladores de terrenos patrimonio del Estado. Cifras irrisorias aparecen en la venta final de grandes extensiones de tierras.


Por Luciano Núñez

El metro cuadrado de terrenos patrimonio del Estado de Quintana Roo, fue vendido unas veces a precio de chicles, de telas, de celulares y otras de cajetillas de cigarros, por la administración que encabezó Roberto Borge Angulo, según una ficha que forma parte de la investigación que lleva adelante la Procuraduría General de la República, PGR. Incluso, cuatro de los terrenos están a nombre de la madre del ex gobernador, María Rosa Yolanda Angulo Castilla.

Origen del IPAE

En el epílogo de la administración gubernamental que encabezó Joaquín Hendriks Díaz, entró en vigor –el 29 de marzo de 2005- el Decreto No. 156 que contiene la Ley del Patrimonio del Estado de Quintana Roo, que norma la administración, conservación y enajenación de los bienes del Estado.

Pero fue durante la gestión de Félix González Canto (actual senador) cuando el IPAE entró en funcionamiento. El objetivo principal era la racionalización de la administración del patrimonio inmobiliario del Estado, dado que éste se encontraba disperso en varias instituciones como son, INFOVIR, FIDECARIBE, Catastro y Oficialía Mayor.

De acuerdo con los rectores del plan original, fue planteado para elevar la capacidad crediticia del Estado, e instrumentar una política inmobiliaria estatal sustentable, a través de la orientación del mercado de tierras para el desarrollo urbano, económico y turístico. Contrario a esto, muchos de los precios quedaron en manos de familiares, amigos y funcionarios afines a Borge Angulo, aunque también es conocido que varios allegados al actual senador González Canto, son dueños de predios que obtuvieron a precio de ganga, entre ellos, el CREA, de la Zona Hotelera de Cancún, que fue a manos de Ricardo Vega Serrador, empresario gasolinero ampliamente beneficiado en su administración.

PGR y el caso del metro cuadrado de tierra a 1.50

Actualmente, pesan sobre el ex gobernador Borge Angulo varias investigaciones a raíz de denuncias de organizaciones civiles como “Somos Tus Ojos”, de Fabiola Cortés; del gobierno del Estado encabezado por Carlos Joaquín González y denuncias que integra la Fiscalía del Estado; pero acaso la más sólida se refiere a la venta de patrimonio del estado a personajes de su entorno, incluso, familiares, tal es el caso de su madre, que lleva adelante la PRG y por la cual, se han realizado embargos semanas atrás.

La información que está en manos de la PRG presenta diversos beneficiarios que compraron, en un caso, el metro cuadrado de tierra en Bacalar a precio de un chicle (de los más económicos): 1.50 (un peso con 50 centavos). Se trata del caso de la compra de Manuel Méndez Montoya, que según la documentación obtenida, se hizo de un predio de 3.957,595.00 de hectáreas, ubicado en Bacalar, a 5 millones 936.392,50; cuando el costo real de la venta debió ser por 176 millones 729.285,96; es decir, una diferencia de $170 millones 792.893,46.

La familia es lo primero

Según la investigación federal, el 13 de septiembre de 2013, el IPAE vendió otro terreno bajo el contrato de compraventa a plazos, el 13 de marzo de 2009, a María Rosa Yolanda Angulo Castilla; madre del ex gobernador, por un terreno de 4,432.73 m2, ubicado en la 90 avenida Sur Bis, entre av.  Benito Juárez y calle 1era sur, en el municipio de Cozumel.  El precio que otorgó el IPAE fue de 200 pesos el metro cuadrado (como un metro de tela para cortinas), y terminó pagando $986.860,00; aunque el valor real por ese entonces superaba los 12 millones de pesos, al día de hoy, ronda los 16 millones de pesos, de acuerdo a los avalúos de la autoridad federal.

El otro terreno, también a favor de María Rosa Yolanda Angulo Castilla, es el contrato de compraventa del 13 marzo de 2010 por un predio de 44,421.85 m2, ubicado en Cozumel, cuyo valor por metro cuadrado fue de 137 pesos, por el cual pagó  6 millones 108.004,79, cuando el valor real es de  29 millones 065.155,30.

Otros involucrados

Además, según la investigación, los otros terrenos figuran los nombres de la empresa Posada Diving Ranch S.A.P.I. representado por el c. José Manuel caballero sillas  y Gabriela González Elizondo, por un predio de 131,253.91.00 m2 ubicado en Mahahual, quienes pagaron a 5 pesos el metro cuadrado, lo que cuesta un puñado de caramelos.

En el Sur del estado, en el municipio de Othón P. Blanco, se realizó la transacción entre el IPAE y la empresa inmobiliaria Cigarra S.A. DE C.V. representada por Santiago Samuel Jimenez por un predio con una superficie de 2498.80 m2 ubicada en Chetumal. El costo abonado fue de casi dos millones de pesos, aunque el precio real es de casi 22 millones.

Zona Hotelera Cancún

Entre los 25 predios señalados, figuran al menos tres en Zona Hotelera y uno en Isla Mujeres. En primero de ellos es un contrato millonario cuya compraventa fue realizada con la empresa Caveri Servicios Inmobiliarios S.A. DE C.V., representada por el Santiago Samuel Jiménez Moreno por un predio de  3,905.25 m2, ubicado en la fracción 1, lote d-l, manzana 29, ubicado en Cancún, donde el metro cuadrado fue cotizado en $8.370,00. El monto de la operación fue por  $32.686.942,50; cuando el valor real del inmueble era de  $199.194.713,01.

El mismo Santiago Samuel Jiménez Moreno obtuvo un terreno, cuyo precio el metro cuadrado era de 50 pesos (lo que vale una cajetilla de cigarros), en las sascaberas de Benito Juárez, con una superficie de 50,001.28 metros cuadrados, donde pagó $2.500.064,00, cuando el precio real era de $95.787.430,47.

El final de toda esta investigación, a cargo de la instancia federal, todavía tiene un final abierto. El daño todavía es reparable, siempre y cuando el Estado vuelva a contar con el patrimonio territorial, que alguna vez fue su fortaleza y razón de la riqueza cultural y natural; y  que fue avasallado por un puñado que hoy enfrenta a la justicia.

25 PREDIOS CUYAS TRANSACCIONES SON INVESTIGADAS POR LA FEDERACIÓN