Un retraso de alrededor de cinco horas en el vuelo 601 de la aerolínea Volaris, con destino a Guadalajara, causó la molestia de los clientes, que se amotinaron en la puerta B23 del Aeropuerto de Cancún.
En los videos, compartidos por uno de los afectados se puede ver a los pasajeros congregados ante tres empleados de Volaris que tratan de tranquilizarlos afirmando que su avión llegará a las 8:20 pm.
«Si no llega a las 8:20, ¿qué va a pasar?», «Es la tercera vez que nos dicen eso», se escucha entre los quejosos, a lo cual el empleado reitera que «el avión ya viene».
