Cancún, Quintana Roo.- La jornada laboral de los periodistas, a diferencia de otros días, comenzó muy temprano, de 4.15 a 4.45 am era la cita para abordar el camión y salir de Cancún con dirección a la Ciudad Militar en la zona continental de Isla Mujeres para estar en la “conferencia mañanera” del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Pasadas las 5.30 am llegaron al salón y conforme entraron, se acomodaron en las sillas instaladas; al final, el sitio para los camarógrafos; al frente, cinco sillas y el pódium; en otro lugar, el coffe break.
Apenas llegó el presidente López Obrador a las 7 am saludó con un “buenos días”, que fue devuelto por otro de la prensa local (principalmente de Cancún y de otros puntos como Solidaridad, Cozumel y Chetumal) así como nacional y dueños de medios.
El presidente fijó las reglas del juego: Primero, una pregunta de un reportero nacional, luego de uno local, y él decidía a quién darle voz. En una hora con 45 minutos sólo hubo posibilidad de apenas hacer 10 preguntas, muchos temas se quedaron en el tintero.

 

María Cristina de la Cruz, periodista quien este mes cumplió 29 años en esta profesión y dueña del portal Marcrix así como Jesús Vázquez Miranda corresponsal del Economista y con 25 años de ejercicio periodístico coincidieron en que jamás en su vida laboral, el presidente había sido cuestionado por la prensa local.
“El Presidente responde a su manera… es increíble porque (pese a su cargo de presidente) te responde, es una cosa rara. En el pasado, (los presidentes) eran un rey, no se le podía preguntar y cuestionar”, dijo de la Cruz.
“El ejercicio es bueno, me gusta que el presidente responde; los cuestionamientos de Cristina (de la Cruz en materia de seguridad), le dijo lo que es. (El presidente) se mantuvo en su estilo de responder que está en contra de la corrupción, que es honesto, pero dejó exponer los cuestionamientos, que no eran nada fáciles”, agregó Vázquez Miranda.
Al tomar el micrófono de la Cruz, detalló en 3.30 minutos los problemas del sargazo y cuestionó las cifras alegres sobre seguridad, asesinatos múltiples que contrastan con la reducción del 58.5 por ciento en homicidios dolosos en mayo pasado en comparación con mayo 2018 en Quintana Roo.

 

Ante estas observaciones, el presidente López Obrador aclaró que no miente, siempre habla con la verdad. “Yo sé que ustedes tienen una visión distinta, la respeto, pero voy a defender mis puntos de vista… estoy acostumbrado a polemizar… En el caso del sargazo, no es un problema mayor, si lo consideran así, discrepamos… Estoy seguro que se va a resolver…
“En cuanto a inseguridad, en efecto había problemas. Yo todos los días tengo la información del país y no me dejo engañar… por eso todos los días de 6 a 7 am recibo el parte del problema de inseguridad… Y en efecto, en meses anteriores estaba colocado en una alta incidencia delictiva en homicidios… Y en los últimos meses, en el reporte diario… hay una disminución considerable”, dijo.
Estos cuestionamientos duros y reales generaron comentarios positivos del periodista, Jorge Ramos. Y en otros medios, circuló la pregunta bajo el título: “Periodista FIFÍ C0NFR0NTA a AMLO y lo Hizo EN0JAR ¡Así reaccionó!”. Aunque ella aclara, que no es Fifí.
En el salón hubo algunos aplausos al presidente, aunque no pudieron ser identificados y en otros casos, por la premura, a algunas periodistas, se les pidió cortar sus preguntas para que otros pudieran entrevistar. Y así concluyó la mañanera y que se repetirá en tres meses más, como anunció el Presidente.