• Parte de este año será clave para el futuro del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.

Por Luciano Núñez

2024 será un año capital para Morena. El creador del movimiento político, Andrés Manuel López Obrador, dejará la presidencia en manos de una sucesora o sucesor.

De ahí mismo se dilucidará qué tipo de partido habrá en los próximos años.

Uno vinculado al ala dura y fundamentalista del partido, u otro más cercano a las cúpulas empresariales o al centro.

La moneda está sencillamente en el aire

Tanto ella como él, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, tienen amplias posibilidades de ser candidatos en la elección del año que viene.

Y lo será en Quintana Roo por muchas razones: será la primera elección para la gobernadora Mara Lezama y, desde luego, la elección de quienes serán candidatas y candidatos en municipios y espacios federales, esto, en función de que la alianza con el Partido Verde es más que sólida, tanto por los espacios en el gabinete como en los municipios.

¿Qué tipo de candidaturas?

Ahora bien, muchos de los nombres aquí se han dado: habrá quiénes tendrán margen para repetir y otras y otros que no, lo que No se ha discutido extensamente en Morena es ¿Qué tipo de candidatas y candidatos lograrán una gobernanza mejor?, es decir, ¿qué mujeres y hombres han dado señales de encarnar una forma de hacer política que eleve el nivel?

Esto, a la luz de casos por demás notorios en el Congreso de la Unión y el Congreso local, donde recalaron representantes de Morena que dejan atónicos a quienes miran la política mexicana desde otras latitudes.

Partido vulnerado en todos sus frentes

Candidaturas que han surgido al calor de un voluntarismo, es sí, indiscutible, pero todavía lejos que aspirar a mejorar un partido que, además de su falta de cantera propia, ha sido vulnerado en todos sus frentes por representantes del PRI, del Partido Verde y camina como un híbrido, cuyo destino parece estar orientado por los vaivenes de los vientos coyunturales de la política oportunista.

Un partido de familias

Quizás la muestra más acabada de esta situación sea el mismo partido en formato quintanarroense, donde los espacios han quedado en manos de cónyuges y familiares de quienes detentan cargos y espacios de poder.

¿Será ése el modelo de las candidaturas?

En el libro: “Otro capitalismo tiene que ser posible”, opinan sus autores que no se debe pensar sólo en la distribución de riqueza como única forma para combatir la desigualdad y otras calamidades del capitalismo, sino también la apuesta a la creación de riqueza y valor.

En ese sentido, el morenismo orgánico deberá apelar para la próxima elección a sus mejores cuadros.

El problema es que tiene poco que ofrecer, si no atraviesa una fuerte refundación orientada a la profesionalización de la política. De otro modo en pocos años Morena será el PRI de hoy.

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Luciano Núñez es periodista y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, UNCA, Argentina, con postgrado de Opinión Pública por FLACSO. Trabajó en medios de comunicación...