Cancún, Quintana Roo.- A Hugo Alday Nieto le gusta sentirse más un ciudadano comprometido que un político profesional. A lo largo de su trayectoria como litigante ha visto el poder de la corrupción y la impunidad y, desde sus trincheras, las ha combatido. Deportista de alto rendimiento y experto en los derechos de la propiedad intelectual de obras y creaciones, Alday Nieto ha caminado ese arduo sendero y ha logrado grandes avances a favor de la legalidad y la justicia. Inmerso en la política de Quintana Roo desde hace poco más de cien días, concede una entrevista exclusiva a Grupo Pirámide.

Desde la lotería y la corrupción panista
La transición de México en el año 2000, cuando llegó a la presidencia Vicente Fox, fue visto como un triunfo por la democracia por todos los mexicanos. El presidente Fox había dicho que llamaría a los mejores a su gobierno y pronto se hizo de los servicios de los “caza talentos” que buscaban a los mejores profesionales para integrar el servicio público en la “Nueva Era” del país.
A Hugo Alday lo reclutaron y pronto comenzó a trabajar en la Lotería Nacional. Así lo recuerda el abogado: “había salido en la transición de la Secretaría de Gobernación con José Ángel Pescador Osuna, en la subsecretaría de población y de servicios migratorios. Los ‘headhunters’ me ficharon para trabajar en la Lotería Nacional (Lotenal)”.
El trabajo de Alday Nieto en la Lotenal fue revisar un tema de nombres de dominio y marcas. “Un señor había registrado a su nombre, los nombres de Lotenal, Lotería Nacional, Lotería México, etcétera como marcas y nombres de dominio”.

El joven Hugo comenzó a investigar, ha acercarse a abogados especialistas y leyó mucho para entender el tema.
Pero a la Lotería Nacional llegó un personaje oscuro, Laura Valdés Ruiz, su directora era y es muy cercana a la esposa del expresidente Fox, Martha Sahagún. Juntas realizaron una trama dentro de las finanzas de Lotenal para desviar recursos a la Fundación Vamos México de Martha Sahagún. Uno de los desvíos que le pudieron comprobar los medios de comunicación fue por 110 millones de pesos.
En esos años, para quienes trabajaban en la administración de Vicente Fox, era la lealtad absoluta o ser despedidos. Muchos optaron por la primera y ahí quedan sus historias de corrupción. Muy pocos optaron por la segunda, como el caso de Hugo Alday, que se negó a transmitir 150 millones de pesos de la Lotería Nacional a la Fundación Vamos México, hecho que le costó no sólo el trabajo, sino toda una campaña de desprestigio. “Me sacaron de la Lotenal con la PGR detrás de mí”, recuerda Hugo.

Derechos de Autor en la era Borge: Chile Habanero
Pero no todo fue perdido, su experiencia en la Lotenal y el registro de la marca le dio a Hugo Alday un nuevo trayecto que seguir. “Allí comenzó mi atracción a ese mundo de la propiedad intelectual”. Dentro de los logros del litigante están la Denominación de Origen del Chile Habanero para Quintana Roo, obtuvo la única denominación de origen a través de la Suprema Corte de Justicia de México. Ha defendido las marcas CANCÚN y Caribe Mexicano, que representan los activos más cuantiosos de Quintana Roo y del Turismo en México.
Ironman Charro
Disciplinado, puntual y bohemio, su infancia transcurrió en el mundo de la charrería. “Crecí entre yeguas y pasos de la muerte, entre charros de abolengo en Querétaro, en una cultura donde el Honor y la Valía lo son todo. Se necesita mucha fuerza, amor y orgullo por nuestras raíces”, dice el abogado. Dice que eso le dio el temple para hoy tener una colección de trofeos de natación, ciclismo, maratón, triatlón, medios Ironman y Ironman. Ha llegado al ranking de los cinco mejores atletas de México en su categoría.

La sabiduría de los tíos: Aurora y Jaime
Recuerda que decidió ser litigante quizás por la influencia de su padre que también es abogado. “La disciplina del nado, los versos a la patria, el rigor y vigor acuñado en la charrería, fueron puestos a vapor en la escuela de Leyes, que me hicieron a veces recio, sí. Pero también con una convicción clara de servicio, me motivaron a ser parte de proyectos diversos en la UNAM, en la SEGOB y otros tantos”, recuerda Alday y explica un poco de su origen en la conciencia social: “Fui impactado por la presencia de dos almas de sabiduría como la tía Aurora y el tío Jaime, con quienes recuerdo nadar sin parar al son de los himnos nacionalistas, a lado de imágenes de Salvador Allende y el Che Guevara”.

Persecución borgista
Durante el sexenio de Roberto Borge en Quintana Roo hubo muchos perseguidos políticos que fueron víctimas de la ira y caprichos del exgobernador. Poco a poco los testimonios de ellos van siendo conocidos. Hugo Alday conoció en carne propia la furia de Roberto Borge: “Durante ese sexenio perdido, fui perseguido por levantar la voz. Por querer hacer valer el Derecho. Gane juicios de las marcas Cancún y Caribe mexicano. Gane la controversia del chile habanero y el titular del ejecutivo me soltó un ‘hazle como quieras’”, recuerda.

Roberto Borge tenía otros planes y Hugo Alday había “osado” cruzarse en su camino, de inmediato, Borge inició lo que mejor sabe, una guerra de lodo que los medios a modo del borgismo reprodujeron sin cuestionar. “Borge se enfrascó en una batalla personal en redes sociales, en prensa a través de sus periódicos, en juzgados y el ministerio público por tres años”.
La charrería, formadora de valores; frente a los hombres de poder
Como litigante, Hugo Alday se creó una reputación de estricto e implacable, así lo recuerda el abogado: “A tal grado que me pusieron de frente al ataque de hombres enfermos de poder, quienes trataron de quebrarme en muchos sentidos. Las circunstancias de nuevo me invitaron a practicar lo que aprendí desde pequeño en la charrería, en el deporte de larga distancia y en el derecho: templanza, compromiso, perseverancia, valor y congruencia”.
Se ha especializado en el Derecho Intelectual y a lo largo de su trayectoria ha acumulado varios títulos académicos. Ha practicado la docencia en distintas universidades y la opinión pública en distintos medios a través de artículos relacionados siempre con el Derecho. Actualmente su columna se publica en el portal de Grupo Pirámide y Cancunísimo.

Lector del escritor israelí Amos Oz, uno de los más grandes humanistas que nos ha enseñado a vernos reflejados en los miedos de los de enfrente y a entender que no existen “los otros”, sino que somos “todos”. Quizá influenciado por el escritor, Alday Nieto aceptó la convocatoria que le hizo Mara Lezama para coordinar la entrega – recepción de la administración municipal y posteriormente, para formar parte de su gabinete.
– ¿Quién ha sido su gran inspiración?
– Durante gran parte de mi vida fui el Escudero de mi hermano mayor, Miguel, quien con síndrome de Down me enseñó a hacer de todo, con quien además de aprender a comer guayabas de los árboles, aprendí a reír y bailar.
– Es también padre de trillizos…
– Tengo la fortuna de tener hijos increíbles a quienes he podido darles ejemplo de constancia y dedicación académica, deportiva y laboral, siendo un afortunado padre de trillizos a quienes he custodiado y cuidado durante ya siete años. Además, tengo una mujer maravillosa y valiente con quien he formado una familia pujante y unida, una mujer de una sola pieza que ha sido el eslabón perfecto con quien forjar una familia fundada en la integración, el respeto y el amor incondicional.

No se doblega
Alday Nieto hace una pausa y, viendo para sus adentros, explica por qué la política: “Siempre encontramos oportunidades para probarnos a nosotros mismos; poder seguir luchando por la justicia, por los valores; y soy de aquellos que no se doblan ante el poder, me siento orgulloso de empezar este camino de servicio social más amplio, que es el que ofrece la política.”.
Y así, entre canciones de Joaquín Sabina (“un grande”), dice. “No dejaré de levantar la voz cuando vea algo mal, ése es mi compromiso social y de vida, algo que quiero legar a mis hijos”.
