Por Jaguar Negro

Después de décadas de luchas civiles por el reconocimiento de los Derechos Humanos, los sectores vulnerables lograron espacios en los partidos políticos, donde sólo estaban reservados para hombres.

La política era “cosa de hombres”.

Así, primero las mujeres lograron el histórico 50-50 de las candidaturas para que, años después, se diera paso a la inclusión de personas de origen indígena, jóvenes, de la diversidad sexual y con alguna discapacidad, entre otros.

No fue suficiente. Ahora, en ambas alianzas, la ley se fue haciendo más laxa y el Tribunal Electoral de Quintana Roo, Teqroo, también bajó la guardia o ahí pasó algo que llama la atención.

Es decir, los filtros para declarar a una persona que padece una discapacidad permanente o que es de origen indígena se vieron alterados por certificados de dudosa procedencia y exigencias que, no sólo representan un retroceso en esta lucha por los Derechos Humanos, sino que desde el origen son un robo a esas comunidades. Es desplazar, quitar un espacio que perece a otro sector.

Ayer, afortunada y muy atinadamente, la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó diversas sentencias emitidas por el Teqroo que están relacionadas a tres candidaturas por acción afirmativa postuladas por los partidos que conforman la coalición “Fuerza y corazón por Quintana Roo” (PRI-PAN) y “Sigamos haciendo historia en Quintana Roo” (PVEM-PT-Morena).

No se trata de una acción privativa de un partido, en ambos hay candidaturas “fake”, como se diría en el argot judicial: “flojas de papeles”.

Los magistrados consideraron que el Teqroo pasó por alto las demandas que hicieron personas con discapacidad sobre la aprobación de estos registros y cuyas quejas fueron desechadas por falta de interés jurídico.

Sin embargo, resolvieron que los quejosos sí cuentan con interés legítimo para controvertir la postulación de las candidaturas y, por lo tanto, ordenó que se emitan nuevas resoluciones en las que se analicen los planteamientos hechos y determine lo que en derecho corresponda.

Las candidaturas corresponden a la aspirante a primera regidora del municipio de Othón P. Blanco, María Yamina Rosado; el candidato a síndico de Solidaridad, José Luis “Chanito” Toledo Medina, así como la aspirante a síndica del Ayuntamiento de Cozumel, Ana Gabriela Arana Martín. También se pidió analizar la postulación de Sonia Nallely Betancourt Castro como primera regidora de la planilla propuesta por la coalición al Ayuntamiento de Othón P. Blanco.

Así, tanto el Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo, como el Tribunal Electoral de Quintana Roo, Teqroo, deberán elevar la guardia y poner filtros más severos para que, décadas de luchas por los Derechos Humanos de los sectores vulnerables, no caigan en saco roto y representen una burla los falsos/as indígenas, falsos sordos y falsas personas con discapacidad, para desde ahí, desde el vamos, la política no comience a oler mal. Ya más adelante es tarde.

 

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