Por Pájaros en el Alambre
Cancún, Quintana Roo. El Congreso del Estado de Quintana Roo no sale de la sombra que arrastra.
Cuestionado por organismos civiles y técnicos: dado que es una de las legislaturas más caras e improductivas de todo México, aprobó esta mañana la Ley de Egresos en la que se “recortaron” 16 millones de pesos, pero no de su presupuesto total, que ascendía a 487 millones de pesos, sino de lo que corresponde a “gastos operativos”, cuyo monto es de 160 millones de pesos.
Desde luego, seguirá siendo una de las legislaturas más caras de todo México con este raspón a su oneroso presupuesto.
La legislatura de Quintana Roo llegó a tener un presupuesto anual de 487 millones de pesos, y ahora contará con 469 MDP, es decir, un descuento del 10 por ciento, como se dijo, de los 160 que corresponden a los gastos operativos.
Una burla para lo que exige la “austeridad republicana” que pregona la 4T.
De acuerdo con organismos especializados en manejo de recursos públicos, el Congreso de Quintana Roo funciona con más de 140 millones de pesos de más, dado que realiza pagos por “gestiones sociales” por más de 100 millones de pesos, cuando no es esa su función.
En tanto la gobernadora, Mara Lezama, cuyo presupuesto es mucho menor al del congreso, le quitó a su oficina 27 millones de pesos.
Carlos Joaquín en 2022 contó con casi 195 millones; en tanto, Mara Lezama dispondrá en 2023 de 168 millones de pesos.
El Poder judicial contó en 2022 con 705 millones de pesos, con casi 6 millones para el fondo de aportaciones para seguridad pública, y este año figura con un incremento a 714 millones de pesos, de los cuales, 21 millones irán al fortalecimiento de la seguridad pública.
La casita más onerosa
La representación del gobierno de Quintana Roo en la Ciudad de México fue una de las pocas áreas “ganadoras”, bien lejos de la austeridad republicana, subió su presupuesto de 12 millones de pesos a 15 millones 300 mil pesos.
