Por Ignacio Alonso Velasco

Para muchos de nosotros resultaría banal tener que estar explicando la distinción entre un ciudadano, en este caso mexicano, y un extranjero.

No obstante, y de manera lamentable, parte de la población no alcanza a entender que un mexicano naturalizado se encuentra dentro del primer colectivo, y no en el segundo, que la ciudadanía se posee o no, pero no puede haber “medio ciudadanos” y que vale lo mismo el voto de todos los mexicanos, independientemente de lugar en donde estuvo su cuna.

La naturalización es el proceso por el cual un ciudadano de un estado adquiere la nacionalidad de otro, con el cual ha adquirido algunos vínculos producto de la estadía mantenida de manera legal en dicho país u otros motivos, como el matrimonio o la ascendencia directa (padres, abuelos, etc.).

La mayoría de los países establecen que, para que un ciudadano de otro país adquiera su nacionalidad, debe primero renunciar a la que poseía ante un funcionario público de su país de origen.

Sin embargo, existen convenios bilaterales o multilaterales por los cuales los ciudadanos de un país pueden adquirir la nacionalidad y la ciudadanía de otro sin necesidad de renunciar a la anterior, abriendo de esta manera la posibilidad a la doble nacionalidad.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2020), hay un total de población en México de 126,014,024 habitantes, de los cuales 1,212,252 son personas nacidas en otro país, quienes tan solo representan un 1% del universo total de los mexicanos.

Mientras que en Quintana Roo hay 1,857,985 habitantes, de las cuales 39,586 nacieron en otro país, lo que supone un 2% de la población total de dicha Entidad Federativa.

Para regular el ejercicio de los derechos de este colectivo, la Constitución federal mexicana en su Artículo 1° prohíbe toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, entre otras.

Por lo tanto, considerar a los mexicanos por naturalización como no mexicanos al cien por cien, viola la Carta Magna.

Para resolver este problema en Quintana Roo y lograr que nuestras leyes no sean inconstitucionales la Asociación Civil Mexicanos de Corazón presentó este año un par de iniciativas ciudadanas.

Lo que se persigue con ello es que el Congreso de Quintana Roo pueda revisar su legislación local y actualizar sus textos para armonizarlos con los tratados internacionales en materia de derechos humanos y así lograr cuerpos normativos incluyentes con todos los ciudadanos mexicanos a fin de que tan solo se exija ser nacido mexicano para ocupar aquellos cargos públicos señalados en la Constitución Federal.

Solo de esa forma dejará de haber mexicanos de primera y de segunda.

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Dr. Ignacio Alonso Velasco es profesor universitario de Derecho, presidente de la Asociación Mexicanos de Corazón, integrante de la Asociación Mexicana de Asesores Parlamentarios y columnista de Grupo...

One reply on “Opinión | Extranjero no es igual a ciudadano (naturalizado o por nacimiento) | Ignacio Alonso Velasco”

  1. Muy interesante la naturalización … es un tema importante y libre. Y no importa de donde venga la persona , la cuestión es que al lugar vaya sume esfuerzos y no perjidique a nadie.

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