Ante el anuncio de la fase 3 de la pandemia por el virus del COVID-19 en México, el representante en el país de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Cristian Morales, dijo que la agencia de la ONU para la Salud en las Américas recomienda “regionalizar los esfuerzos de mitigación” y “que los estados extiendan sus capacidades de detección”.

Hasta el miércoles, en América Latina se habían reportado 850 mil casos y 40 mil fallecimientos.

Para Morales, existen realidades diferentes en cada estado mexicano, e incluso de un municipio a otro, por lo que el Estado debe expandir sus capacidades de detección a nivel local y nacional, priorizando a los pacientes sintomáticos para aislarlos y tratarlos.

“El epicentro de la pandemia se está moviendo desde Europa hacia las Américas y esto ha tenido la ventaja de prepararnos para lo que viene, de lo que no podemos escapar es que estamos por vivir el peor momento de la epidemia en la región y en México», afirmó.

Por su parte, el Asesor Internacional en Emergencias en Salud de la OPS, Jean-Marc Gabastou, destacó que en México se han capacitado 92 laboratorios locales y 35 laboratorios de grandes cadenas internacionales y nacionales, en un esfuerzo sin precedentes en la región.

“La fase 3 es la prueba de fuego para México. Todas las medidas se tienen que ampliar para evitar que nuestros servicios colapsen”, dijo. Tratar de aplanar la curva, significa tratar de limitar el número de personas que ingresarían diariamente en los servicios de salud, subrayó el experto en epidemiología.

Trabajador de la salud en México / Foto: Alexis-Aubin

Reconocimiento a México

Según Antonio Molpeceres, coordinador residente de las Naciones Unidas en México, el país debe seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para ampliar las medidas para detectar, aislar y tratar a los casos. Igualmente, urgió a las autoridades sanitarias a acelerar la reconversión hospitalaria y los servicios sanitarios.

“Las medidas propuestas por las autoridades nacionales en México de distanciamiento social para afrontar la pandemia son coherentes con las recomendaciones de Organización Mundial de la Salud, que participa diariamente en su elaboración”, expresó.

El coordinador expresó el reconocimiento al esfuerzo del país para fortalecer la cooperación internacional en el acceso a medicinas, vacunas, y equipo médico. Una iniciativa que busca “garantizar el acceso a material médico a todos, no solo a los países más ricos”.

“Esto es un problema global y no solo un país puede confrontarlo, sino que deben ser todos. 179 países se han sumado a esta iniciativa de México”, destacó.

Molpeceres también expresó la gran preocupación de la ONU por el aumento de la violencia doméstica dirigida a mujeres, niños y niñas y de los ataques contra el personal de salud durante la crisis del COVID-19, así como de grupos vulnerables como los pueblos indígenas, los migrantes y refugiados, y las personas privadas de la libertad, que sufren falta de acceso a información y material sanitario.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe dio a conocer sus previsiones para América Latina, advirtiendo sobre la mayor recesión desde los años 1930. Molpeceres reconoció las recomendaciones dirigidas a México por este organismo de “no despedir a ningún trabajador” y asegurar un salario mínimo a los 10 millones de mexicanos más pobres.

(Con información de ONU Noticias)