“Si eres teporocho, te mueres atropellado o de cirrosis, pero de enfermarse no. A los ‘tepos’ los ves caminando como si nada, mientras que hay gente que era santa y que ahora están cremando”, expresa Martiniano al tiempo que cierra la puerta de la tienda de conveniencia, que tiene atada con un cordel. Todos los […]
